viernes, 14 de agosto de 2026

Se estrena en el San Martín La lluvia de fuego, de Silvina Ocampo y Juan José Hernández, una obra poética y extraña dirigida por Marilú Marini

 

 

 




 (Buenos Aires)

Se estrena el 29 de agosto en la Sala Casacuberta del Teatro San Martín (Av. Corrientes 1530),La lluvia de fuego, una obra poética y extraña de Silvina Ocampo y Juan José Hernández dirigida por Marilú Marini. 




 Entre el surrealismo y el folletín de suspenso se presentará esta pieza inédita en Argentina, con una trama de pasión, engaño y secretos domésticos.

La lluvia de fuego, una pieza escrita por Silvina Ocampo y Juan José Hernández que dirige Marilú Marini, y un elenco integrado por Valeria Lois, Carolina Saade, Agustín Rittano, Damián Mai y Mercedes Beno Mendizábal.

Marilú Marini describe a La lluvia de fuego como “un desafío teatral que requiere alejarse del realismo tradicional para adentrarse en un mundo poético, extraño y marginal”.

La trama de la obra gira alrededor de Adelaida, mujer rica y sensual, una devoradora de hombres conocida como “la Greta Garbo” del barrio. Aficionada a la cerámica artística, Adelaida es abandonada por su esposo y vive con su criada, Predefinda, bajo malos presagios. La entrada de Marcelo, un joven vendedor de verduras, desata un juego de mentiras: Adelaida finge un crimen para vincularlo a ella, pero ante la violencia del joven, Predefinda lo envenena y ambas queman el cuerpo en el horno de cerámica.

 Escrita por la autora de La furia y otros cuentos en complicidad con el poeta tucumano Juan José Hernández, en lo que él mismo describió como un “divertido proceso de escritura”, La lluvia de fuego reflexiona sobre la decadencia y la complicidad femenina, que transforman el aislamiento doméstico en un refugio macabro, con el tono surrealista y el humor que caracterizan la obra de la autora.

Marini advierte en el texto de Silvina Ocampo antecedentes de la locura de Copi, y destaca la necesidad de salirse de lo real y lo establecido. Para la actriz y directora, la puesta en escena debe apelar a la imaginación y a lo poético para conmover al público y alcanzar sus sentimientos.

La lluvia de fuego cuenta con diseño de escenografía y vestuario de Oria Puppo, diseño de iluminación de Sol Lopatín, música y diseño sonoro de Diego Vainer, coreografía de Manuel Attwell y la colaboración artística de Eugenio Schcolnicov.

Marilú Marini confesó su relación íntima con la obra, ya que fue el propio Adolfo Bioy Casares, esposo de Silvina Ocampo, quien le entregó el libreto original, una copia tipeada con máquina de escribir y con correcciones de puño y letra de la propia escritora. Este regalo tuvo lugar cuando ella visitó a Bioy para que le firmara una primera edición de La invención de Morel para su esposo, el también actor Rodolfo De Souza.

“Esta pieza de Silvina tiene un humor que resultará familiar para los argentinos y esa extraña poesía que es tan característica de ella”, aclara Marilú, quien considera que la autora era un personaje verdaderamente singular, capaz de usar imágenes potentes, como definir a la primavera como “inmunda”.

 

Marilú Marini y Oria Puppo

Marilú Marini, quien en 1997 protagonizó en Francia una versión traducida por Silvia Barón Supervielle y dirigida por Alfredo Arias, dice que esta obra “entusiasma por su capacidad de evocar un cotidiano transformado por una mirada lúdica y maliciosa”. Y destaca que el texto habita en una frontera difusa entre distintos estilos, lo que le otorga una identidad única y profundamente nacional.

Sábado 29 de agosto a las 19 horas. Domingo 30 de agosto a las 18:30 horas.

A partir del miércoles 2 de septiembre, las funciones tendrán lugar de miércoles a sábados a las 20.30 horas y los domingos a las 19.30 horas. Duración: 90 minutos.

Desde fines de los años sesenta, Marilú Marini es una figura destacada de la escena tanto en Francia como en Argentina. Formada en la danza en la vanguardia del Instituto Di Tella, se consagró en París como actriz fetiche de Copi y Alfredo Arias, destacándose por su magnetismo en obras de Beckett y Genet, por las que recibió el Premio Molière y el reconocimiento del Sindicato de Críticos franceses. Condecorada como Comendadora de las Artes y las Letras por el gobierno francés, su vigencia continúa en el cine con filmes como Los sonámbulos y Cuando la miro, y recientemente en la producción 27 noches. Marini posee una inteligencia escénica única, en la que el cuerpo y la palabra se funden en una búsqueda constante de asombro.

 

Silvina Ocampo (1903–1993) es una de las figuras más singulares y disruptivas de la literatura argentina del siglo XX. A pesar de haber crecido a la sombra de su hermana Victoria –influyente gestora cultural, fundadora de la revista Sur– y de su esposo Adolfo Bioy Casares –amigo íntimo de Jorge Luis Borges–, construyó un universo literario propio, caracterizado por la crueldad, la infancia y lo fantástico. Desarrolló su obra principalmente en el cuento y la poesía, con obras como Viaje olvidado (1937), su primer libro de cuentos en el que ya se perfila su obsesión con la infancia; Enumeración de la patria (1942), poemario temprano que propone una mirada nostálgica y profundamente original sobre la identidad y la geografía argentina; La furia (1959), sin dudas su obra cumbre, donde despliega a través de una serie de relatos su personal humor negro; Las invitadas (1961), colección de cuentos que ahonda en la perversidad de la vida cotidiana; y Lo amargo por dulce (1962), poemario clave que demuestra su madurez lírica. Su estilo poético, complejo, libre de los formalismos rígidos de su época y profundamente original, se define por una tensión estética que combina formas métricas clásicas –como el soneto– con un lenguaje coloquial e informal. Desde lo temático, sus obras están caracterizadas por una mirada del mundo a través de los ojos de un niño que ha perdido la inocencia, además de una maestría sin igual para transformar objetos y situaciones cotidianas en algo siniestro, perturbador o mágico. Su poesía explora el cuerpo, las metamorfosis, el espejo, la muerte, el fuego y los celos. Silvina Ocampo se mantuvo al margen de las modas literarias, priorizando la intimidad y la libertad creativa absoluta.

 

Juan José Hernández (1931-2007) fue un escritor y poeta tucumano, además de militante LGBT, dueño de una obra poética en la que destacan Negada permanencia y La siesta y la naranja (1952), Claridad vencida (1957) y Desiderátum. Obra poética (2001, que reúne su obra poética entre 1952 y 2001). Publicó también los libros de cuentos La señorita estrella (1992) y Así es mamá (1996), el libro de ensayos Escritos Irreberentes (2003) y la novela La ciudad de los sueños (1971). Fue traductor de Paul Verlaine y Tennessee Williams y becario del Fondo Nacional de las Artes, de la Fundación Guggenheim y de la Casa de los Escritores y Traductores de Saint Nazaire, Francia. Colaboró en los diarios La Nación, Clarín y La Gaceta de Tucumán, además de las revistas Diario de Poesía, Fénix y Proa.

 

 

 

 

Teatro San Martín. www.complejoteatral.gob.ar

 

 

 

 

 

 

 

 

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