Mostrando entradas con la etiqueta Teatro El Tinglado. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Teatro El Tinglado. Mostrar todas las entradas

sábado, 13 de septiembre de 2025

Regina :Un viaje en el tiempo con música y emoción en El Tinglado

 


retrato de Regina Pacini 

la actriz Rita Terranova 


(Buenos Aires)

 

El domingo pasado, la sala de El Tinglado  se convirtió en un portal hacia el pasado, invitando al público a revivir la fascinante vida de una de las figuras más elegantes y influyentes de la historia argentina.Regina, la obra con libro y dirección general de Carlos Iaquinta, ofrece una experiencia teatral íntima y conmovedora que combina drama histórico y bellísimas interpretaciones musicales.

La obra nos presenta a una Regina Pacini (Rita Terranova) ya viuda del expresidente Marcelo T. de Alvear, viviendo en un presente de recuerdos y nostalgia. Su rutina se ve interrumpida por la visita de Adams Benítez Alvear (Cali Mallo), sobrino de su difunto marido. Este encuentro actúa como el disparador perfecto para que, a través de flashbacks, se despliegue ante nuestros ojos la extraordinaria historia de la célebre soprano portuguesa: su llegada a Buenos Aires, su ascenso artístico y el profundo amor que compartió con Alvear.

 

Un elenco que brilla con luz propia

 

El reparto es, sin duda, uno de los pilares fundamentales del espectáculo. Loly Sánchez, en la piel de la joven Regina, no solo logra capturar su gracia y determinación, sino que despliega una voz de soprano poderosa y llena de matices en los números musicales. Frente a ella, Leonardo Estévez compone un Marcelo de Alvear carismático y de presencia sólida, con un barítono que se complementa a la perfección con la voz de Sánchez.

Las actuaciones de Rita Terranova (Regina anciana) y Cali Mallo (Adams) son el ancla emocional del relato, guiando la narrativa con sensibilidad y verosimilitud. El resto del elenco, un verdadero lujo, merece una mención especial: Alberto Jáuregui Lorda (Carlos de Alvear), Verónica Díaz Benavente (Carmen de Alvear), Adriana Poch (María Unzué de Alvear), Martín Lira (Agustín P. Justo) y María Luján Mirabelli (Felicia Quintero) conforman un sólido elenco que da vida al entorno social y familiar de la época, enriqueciendo la historia con sus intervenciones actoralmente impecables y voces de primer nivel.

 La dirección de Carlos Iaquinta apuesta por una escenografía eficaz del mismo Iaquinta que sugiere más que muestra, permitiendo que la historia y la música sean las protagonistas. La iluminación de Oscar Bonardi juega un papel crucial para marcar las transiciones temporales y crear el clima íntimo y nostálgico que requiere la obra. El vestuario de Fernando Ferrigno es sencillamente exquisito, transportando al espectador directamente a la elegancia de las primeras décadas del siglo XX.

La partitura, compuesta por Fernando Albinarrate, es un personaje más. Las melodías, que van desde arias operísticas hasta canciones de cámara, están magníficamente interpretadas bajo la dirección musical y el piano de Susana Frangi, quien junto a los cantantes teje la banda sonora emotiva de esta vida extraordinaria.

“Regina” es una joya teatral para los amantes de la historia, el buen teatro y la música de calidad. Es una función que emociona, que educa sutilmente sobre un pedazo de nuestra historia y que, sobre todo, celebra la vida de una mujer cuya huella perdura. Una velada de domingo perfecta para sumergirse en un relato de amor, arte y política.

Biografía de Regina Pacini

Regina Pacini nació en Lisboa, Portugal, el 6 de enero de 1871 (de allí su nombre por haber nacido en la festividad de Epifanía). Hija de Pietro Pacini, barítono italiano y Felicia Quintero de nacionalidad española, creció en un hogar signado por la pobreza ya que su padre no tuvo una carrera exitosa como cantante y finalizó sus días como regente de escenario en el teatro San Carlos de Lisboa, por un magro sueldo que le permitió sobrevivir y criar a sus tres hijos. A su muerte, su esposa debió afrontar el sostén de la familia y el de una joven Regina que sintió, desde muy temprana edad, la vocación por el canto. Habiendo debutado a los 17 años de edad, muy pronto comenzó a recorrer Europa con diversas compañías de ópera y como primera figura en el repertorio de la soprano ligera. Así, “El Barbero de Sevilla”, “Rigoletto”, “Lucía di Lamermoor”, “La Sonámbula” entre otros títulos, la convirtieron en una primera figura de renombre internacional. En 1899 realizó una gira por Latinoamérica y al llegar a Buenos Aires conoce al joven Marcelo Torcuato de Alvear con el cual comenzará una relación que culminará con su casamiento en 1907.

 Rechazada por la alta sociedad porteña que la consideraba de moral dudosa por provenir del teatro y no ser parte de una familia tradicional argentina, debió soportar humillaciones que sobrellevó con dignidad y estoicismo; aunque con gran sufrimiento. Su mayor desvelo fue ser el sostén espiritual de un hombre al cual amó y admiró al extremo de abandonar por completo su carrera artística y dedicar los mayores esfuerzos a la creación de La Casa del Teatro, un hogar para los artistas que, al final de sus días, se encontrasen sin familia ni recursos económicos para sobrevivir.

Alejada de la vida artística y de sus amigos del pasado, transcurrió sus últimos días en su casa de Don Torcuato, viviendo de una magra pensión otorgada por el presidente Arturo Frondizi ya que la cuantiosa fortuna de Marcelo T. de Alvear se había consumido en su carrera política.

 Veintitrés años después de la muerte de su marido, falleció en Buenos Aires el 18 de septiembre 1965 a la edad de 94 años.

Labor filantrópica y cultural

Rita Terranova encarna a la célebre soprano portuguesa que, culminada su carrera artística y ya convertida en primera dama se dedicó a una prolífica labor cultural y filantrópica. Fundó la Casa del Teatro e impulsó la creación de Radio Municipal, el Conservatorio de Música y Arte Escénico, y los cuerpos artísticos estables del Teatro Colón, entre otras obras.

 

Además de una historia de amor singular y apasionada, la obra da cuenta de la abierta resistencia que la unión de la pareja recibió por parte de la familia Alvear y buena parte de la aristocracia porteña.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ficha Técnica:

 

· Funciones: Domingos, 20:00 hs.

· Teatro: El Tinglado – Mario Bravo 948, CABA.

· Entradas: En boletería del teatro o por Alternativa Teatral.

· Duración: 80 minutos.

 

Prensa: Duche&Zárate

Contacto:prensa@duchezarate.com.ar | Seguilos en IG, T y F: @duchezarate

 

#ReginaPacini #Teatro #Musical #TeatroArgentino #CarteleraTeatralBaires #Cultura #ElTinglado #MarceloDeAlvea

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



jueves, 24 de abril de 2025

Memoria de un crepúsculo, de Stephen Belber se estrenó en el teatro El tinglado

 




Cecilia Chiarandini, Alejandro Giles y Merceditas Elordi



(Buenos Aires)

Se estrenó  Memoria de un crepúsculo, la obra del autor norteamericano  Stephen Belber en el teatro El tinglado, con Cecilia Chiarandini y Alejandro Giles y dirección de Merceditas Elordi.

La adaptación es de Alejandro Giles y Merceditas Elordi.

En Memoria de un crepúsculo dos  personajes, Juan y Magui, personas ya adultas se encuentran en una casa de veraneo. El encuentro fortuito, ocurre cuando Magui, una ejecutiva de un importante medio  de comunicación,  vuelve a esa casa buscar una carta que se escribió a sí misma en su adolescencia.

Juan, un hombre sencillo con  una pequeña empresa de jardinería entra en la casa donde realiza tareas de mantenimiento.

El encuentro inesperado de estos dos personajes hace que se reconozcan y recuerden una aventura amorosa que  vivieron juntos  cuando eran adolescentes.

Al contarse sus vidas, Juan expone un episodio oscuro por el cual fue condenado a diez años de cárcel. Aunque él no mató directamente  a un hombre, gay, estuvo ahí presenciando el crimen y no hizo lo suficiente para evitarlo, se reprocha a sí mismo. A pesar de haber cumplido su condena, la culpa por no haber evitado esa muerte sigue apareciendo.

Juan y Magui vuelven a vivir su aventura amorosa y tratan de recuperar, aunque sea durante un breve tiempo algo de lo que ya vivieron en su juventud.

En esta puesta la memoria tiene un papel fundamental, ¿es más fuerte lo que vivieron que lo que están viviendo y tratando de recuperar? ¿qué expectativas generan los recuerdos? son preguntas que incentivan la participación del espectador.

Son muy buenas las actuaciones y la dirección de Merceditas Elordi.

La iluminación y la escenografía acertada, realzan la puesta en escena.

 

Dijo The New Yorker: “La pequeña y deslumbrante obra de Stephen Belber se desarrolla como un cuento elocuente. Con trazos ágiles, Belber… capta la extraña manera en que un encuentro casual puede repercutir a través del tiempo”.

 

Dijo The New York Timer: “Un drama sublime”.

 

Una historia apasionante, una segunda oportunidad…

pero algo pasó en el medio con ellos.

 

Estreno: sábado 19 de abril a las 17.30 en El tinglado

 

MEMORIA DE UN CREPÚSUCULO

De Stephen Belber.

Dirección: Merceditas Elordi.

Actuaciones: Cecilia Chiarandini y Alejandro Giles.

Autor: Stephen Belber

Traducción: Cecilia Chiarandini

Adaptación: Giles / Elordi

Título original: Dusk Rings a Bell

Intérpretes: Cecilia Chiarandini y Alejandro Giles.

Escenografía e iluminación: Edgardo Aguilar

Fotografía: Laura Elizabeth Ibarborde

Diseño Gráfico: Leandro Martín Correa

Música original: Braian Arévalo

Redes sociales: Nico Matías Urra

Prensa: Duche&Zárate

Vestuario: Crepúsculo.

 

Dirección: Merceditas Elordi

 

Funciones: Sábados a las 17.30

Teatro El Tinglado – Mario Bravo 948 – CABA

 

 Stephen Belber (nacido el 3 de marzo de 1967) es un dramaturgo, guionista y director de cine estadounidense. Sus obras se han representado en Broadway y en más de 25 países.

Ha recibido múltiples distinciones a lo largo de su carrera. En 1997 fue el ganador del Premio Fringe NYC a la Excelencia General en dramaturgia por Finally y en 2000 ganó el mismo premio por The Death of Frank. En el 2001 aborda el proyecto The Laramie Proyect, por cuyo trabajo como escritor de la película fue nominado a los premios Emmy. En 2004 debutó en Broadway con su obra Match que le valió a Frank Langella una nominación al Tony y que se ha representado Francia, Suiza, Alemania , Israel , Bosnia y otros lugares. Desde entonces y hasta el presente ha tenido una frondosa carrera artística con representación de sus obras en Brodway y en el mundo.

En 2010, Dusk Rings A Bell fue producida por la Atlantic Theater Company de Nueva York, protagonizada por Kate Walsh y Paul Sparks, y dirigida por Sam Gold.

Prensa

 

Duche&Zárate

Comunicación + Media

Walter Duche – Alejandro Zarate


prensa@duchezarate.com.ar

@duchezarate

 

 

Stephen Belber (nacido el 3 de marzo de 1967) es un dramaturgo, guionista y director de cine estadounidense. Sus obras se han representado en Broadway y en más de 25 países.

Ha recibido múltiples distinciones a lo largo de su carrera. En 1997 fue el ganador del Premio Fringe NYC a la Excelencia General en dramaturgia por Finally y en 2000 ganó el mismo premio por The Death of Frank. En el 2001 aborda el proyecto The Laramie Proyect, por cuyo trabajo como escritor de la película fue nominado a los premios Emmy. En 2004 debutó en Broadway con su obra Match que le valió a Frank Langella una nominación al Tony y que se ha representado Francia, Suiza, Alemania , Israel , Bosnia y otros lugares. Desde entonces y hasta el presente ha tenido una frondosa carrera artística con representación de sus obras en Brodway y en el mundo.

En 2010, Dusk Rings A Bell fue producida por la Atlantic Theater Company de Nueva York, protagonizada por Kate Walsh y Paul Sparks, y dirigida por Sam Gold.

 

 



domingo, 21 de abril de 2024

Café central, una obra de Mario Diament en El Tinglado

 




(Buenos Aires)

El Café Central de Viena es el escenario de los encuentros de grandes intelectuales y artistas del siglo XX. También hay políticos y personajes que se harán famosos con el transcurrir de la historia europea.  Un narrador que se presenta  a sí mismo como un fantasma va presentando a los personajes .

Con la presencia de estos personajes el espacio cobra vida. Karl Kraus, asiduo concurrente al café defenestra en su periódico La Antorcha  a algunos intelectuales como el mismo Sigmund Freud. Todos saben que Kraus se dedica a la crítica y con su pluma no perdona.

Alma Mahler, viuda del compositor, mujer atractiva mantiene con sus nuevos amores el interés de los presentes. Tampoco se la perdona con las habladurías.

Trotsky advierte acerca de un momento revolucionario y también se presentan Stalin y quien sería después el mariscal Tito. Todos dialogan, tienen encuentros. Se habla mucho de política.

El Café Central de Viena era el lugar de encuentro clave de esta extraordinaria elite. Entre sus habitués se contaban los escritores Stefan Zweig, Franz Werfel y Karl Kraus; los psicoanalistas Sigmund Freud y Alfred Adler, el filósofo Ludwig Wittgenstein, el pintor Oskar Kokoschka; Alma Mahler, la viuda del compositor y exiliados políticos como Trotsky, Stalin y el futuro mariscal Tito.

También acudía ocasionalmente a vender sus acuarelas un extraño personaje llamado Adolf Hitler.

CAFÉ CENTRAL sucede a lo largo de un día en 1913 y otro similar en 1933. Las historias se entrecruzan y las conversaciones se enlazan, empujadas por los inevitables sucesos que se avecinan. Las referencias son históricas pero lo que trasuntan son presagios de asombrosa actualidad, tan válidos para la Argentina de hoy como para el mundo.

Son muy buenas las actuaciones, el vestuario y la escenografía, así como también la dirección de Daniel Marcove. Una obra entretenida y también para pensar la historia.

FUNCIONES: Sábados  a las 20 y Domingos a las 18

El Tinglado - Mario Bravo 948

Autoría: Mario Diament

Actúan: Marcos Woinski, Junior Pisanu, Gabriel Nicola, Mariano Engel, Amanda Bond, Alejo

Mango, Sebastián Dartayete, Nacho Stamati, Camila Truyol, Lucas Matey, Toto Salinas, Beni

Gentilini, Arnoldo Tytelmamol

Diseño de vestuario: Daniela Taiana

Diseño de escenografía: Héctor Calmet

Diseño de luces: Miguel Morales

Realización de escenografía: Rina Gabe

Diseño gráfico: Nahuel Lamoglia

Asistencia de dirección: Marta Barnils

Prensa: Mutuverría PR

Producción ejecutiva: Alberto Teper y Mauro J. Pérez

Dirección: Daniel Marcove

Duración: 80 minutos

En venta por Alternativa Teatral

 

miércoles, 12 de junio de 2019

La reina de la belleza en teatro El Tinglado



el dramaturgo Martin Faranan McDonagh
Oscar Barney Finn 
(Buenos Aires) 
La reina de la belleza del dramaturgo Martin Faranan McDonagh dirigida por Oscar Barney Finn es un drama entre una madre anciana y la hija soltera y cuarentona que convive con ella. La obra transcurre en un pueblo irlandés al que no ha llegado la globalización y donde los jóvenes aspirar a  emigrar para trabajar a los Estados Unidos o bien a Londres.
Otros dos personajes, los hermanos Pato y Ray, vecinos de Maureen, la hija, y de Madge, la madre, tienen sus ambiciones puestas en emigrar a alguno de esos lugares. La relación entre Magde y Maureen que conviven en un ambiente sórdido está empantanada en la crueldad y la violencia.
El sarcasmo participa en la mayoría de los diálogos entre estas dos mujeres y la tensión dramática llega a un clima asfixiante que interrumpen las intervenciones de Pato y de Ray, con motivo de invitarlas a una fiesta familiar primero y a la despedida de uno
de ellos después. La relación de uno de los hermanos con Maureen, es efímera, y no llega a concretarse por la intervención de la madre.
Además del cansancio y la falta de compasión y de caridad de Maureen con la madre, que llega a extremos como la tortura y el crimen, el personaje arrastra una serie de problemas que se develan hacia el final. Maureen, quien ya ha trabajado en Inglaterra y ha vuelto después de sufrir marginación y desprecio, se escuda en el vínculo de sometimiento que la mantiene cerca de su madre y a la que sus hermanas han abandonado, como pretexto para no haber
realizado una vida propia.
La reina de la belleza aborda una serie de problemas sociales como el desempleo en los jóvenes, la soledad y la dependencia de las personas mayores, el maltrato y la violencia que se pueden llegar a ejercer sobre ellas. Los personajes de Pato y Ray, parecen más preocupados en escapar de un lugar en el que no vislumbran destino alguno que por cualquier otra cosa.
Son muy destacables las actuaciones de todo el elenco y la dirección de Oscar Barney Finn.

Dirección
Oscar Barney Finn

Con
Marta Lubos
Pablo Mariuzzi
Cecilia Chiarandini
Sebastián Dartayete

Síntesis:
La reina de la belleza es una historia con un texto intenso y violento, en que se cuenta la relación de una madre y su hija en Leenane, un pueblo irlandés en la comarca de
Connemara, al que no ha llegado aún la globalización.
Maureen ha dedicado veinte años de su vida al cuidado de su madre Madge, pero el encierro obligado por esos cuidados, han terminado por establecer un rencor frío e implacables contra la anciana.
Sin embargo, este conflicto seco y brutal, se complica con la llegada de Pato y Ray, dos hermanos que cargan con una vida de problemas. La eclosión de estos cuatro personajes, da la posibilidad de Mc Donagh de escribir una obra feroz e irreverente.

Voz en off: Pablo Flores Maini
Asistente de dirección: Florencia Laval
Escenografía: Eduardo Spíndola
Diseño de iluminación: Claudio del Bianco
Asistente de iluminación: Estefanía Piotrkowsky
Vestuario: Isabel Zuccheri
Asistente de vestuario: Josefina Veliz
Producción ejecutiva: Alberto Teper / Cynthia Nejamkis
Prensa: Duche&Zárate
Diseño gráfico: Leandro Correa
Fotografía: Lucas Suryano

Funciones: viernes y sábados a las 20 

Teatro El tinglado - Mario Bravo 948 - CABA

Palabras del director: “La Reina de la belleza de Leenane. Hace veinte años descubrí esta obra de Martin Mc Donagh y viaje a Galway ,en donde se había estrenado (1º de febrero 1996), para verla en el Druid Theatre con puesta de Garry Hynes, la directora de este mítico teatro de Irlanda. El viaje tenía también que ver con
búsquedas de identidades irlandesas y lugares desconocidos que me cargaron de expectativas y ansiedades, que encontraron su cauce con el correr de estos años. Sin embargo no pude ver la obra en la sede del Druid, la trouppe había partido en gira, y tuve que esperar llegar a Broadway para poder disfrutarla, con los derechos
obtenidos al pasar por Londres. En New York conseguí localidades para una matine en el Walter Kerr Theatre en donde me enfrenté al fin con "La Reina", con esos inolvidables personajes, y por si fuera poco a la salida conocí y hable con el mismo Martin McDonagh. Si bien este "enfant terrible " no era muy conocido en ese tiempo,
en pocos meses obtendría tres importantes premios londinenses y los deseados Tonys de Broadway, que lo encaminarían en el 2005 hacia el cine y los Oscares con "Tres anuncios para un crimen". El marco escénico de su historia me remitió a una típica cocina irlandesa, refugio familiar cómo podíamos encontrar en obras de John Synge o Sean O Casey, pero donde los personajes y los objetos adquirían un significado distinto. Era una imagen
de los años 50 bajo la mirada y sensibilidad de un hombre de 25 años, teñido por una cultura Pop .
Era un  melodrama sobre la relación caótica y compulsiva entre una madre y su hija atrapadas en una Irlanda "rural, marginal y globalizada", en donde no dejaban de ser violentos,  imprevisibles, y cómicas. Tenían un humor que la platea festejaba y me acercaba el recuerdo de personajes y situaciones de una obra de Beckett. Los personajes me impactaron: Mag era una campesina obligada a consumir productos y series de TV que le impone la globalización, Maureen es una mujer atrapada en tareas domésticas y la rutina de un lugar en donde no ocurre nada, Pato es un emigrante en Londres que añora Irlanda, y Ray otro desarraigado que prefiere vivir en Londres o cualquier lugar lejos de su tierra, reflejaban distintas miradas de esa Irlanda que sobrevive en las baladas tradicionales de Delia Murphy que suenan en la radio. Con ellos McDonagh va entrelazando lo dramático con lo cómico e irónico para acercarnos a un final ambiguo en donde uno elige. Regresé a Buenos Aires con todo ese bagaje de sensaciones contradictorias de lo visto y con muchas más certezas para ponerla en Buenos Aires. Aquí se sumaron para producirla Carlos Rotemberg y Federico González del Pino y Fernando Masllorens con su aportes a los derechos y traducción.
Fue en el teatro Ateneo en 1999 con un importante elenco, con una sorprendente Aída Luz, una potente Leonor Manso, un recordado Pato de Alejandro Awada, un creativo Pablo Rago y un inolvidable equipo técnico: María Julia Bertotto, Félix Monti , Luis María Serra y Dora Milea. Por supuesto que uno se pregunta ¿por qué volver a este texto? Y las respuestas son varias pero una prevalece: Porque los años favorecen a las obras y en sus lecturas se descubren aristas no visible en esas primeras incursiones. También la realidad actúa sobre ellas y la distancia y la perspectiva, las enriquece, aunque hay que sumarle decisiones personales que ayudan. En este caso el deseo de volver a encarar algo con Marta Lubos luego de nuestro afortunado encuentro para montar "El diccionario ", una experiencia renovada cada temporada. Por todo esto pensé junto con Alberto Teper que sería ideal volver a este texto y con aquella traducción de Masllorens - González del Pino. También es para reflexionar sobre aquella realidad irlandesa de los 90 con cambios notorios en su desarrollo económico que en forma directa o indirecta beneficiaron al teatro y al cine, al mismo tiempo que daban una mayor conciencia de identidad nacional y cultural. Etapa que con el tiempo fue conocida como "Celtic Tiger", denominación que se dio también a esa generación de dramaturgos como sus representantes. Casualmente el teatro que se genera en estos últimos veinte años huye de la imagen romántica y estereotipada del cliché y tratará de subvertirlo. “Las obras de este período se hacen eco de los rápidos cambios sociales que se están produciendo e intentan incorporar la nueva realidad del país: la migración, la post colonización, el desinterés por la religión católica, los prejuicios y los conflictos raciales. No existe ya un teatro irlandés, sino una serie de teatros irlandeses cuyas formas no dejan de evolucionar, dejando atrás la imagen de una Irlanda única, casi exclusivamente nacionalista y predominantemente católica". Por todo esto y algunas cosas más es que estamos trabajando hace tiempo en este proyecto al que se sumaron como actores: Marta Lubos, Cecilia Chiarandini, Pablo Mariuzzi y Sebastián Dartayete.

Prensa Duche&Zárate
Walter Duche – Alejandro Zarate


Martin Faranan McDonagh
Nacido el 26 de marzo de 1970 en Camberwell, Londres. Dramaturgo y director de cine angloirlandés, conocido en sus inicios por la gran brutalidad y estilo cinematográfico de algunas de sus piezas teatrales. Se considera que cultiva una vertiente extrema del teatro de la crueldad, conocida como In-yer-face, que destaca el aspecto violento y grotesco de las obras para captar la atención del espectador.
En 1996, su ópera prima, La reina de belleza de Leenane (The Beauty Queen of Leenane), le valió el premio del Círculo de la Crítica Teatral británica al dramaturgo más prometedor del año y en 1998 fue nominada el Premio Tony como la mejor obra de ese año en NY.
En 2003 escribe su obra más famosa hasta la fecha The Pillowman, que fue galardonada en 2004 con los premiosLaurence Olivier y el del Círculo de la Crítica de Nueva York a la mejor obra extranjera, así como con el Tony 2005 al mejor texto teatral.
También tiene una exitosa carrera en el cine, que lo llevaron a ganar el Oscar por su cortometraje Six Shooter en 2005, así como también en 2017, gracias a su película Tres anuncios por un crimen (Three Billboards Outside Ebbing, Missouri), que le valió 32 premios internacionales, entre ellos los Globo de Oro a Mejor Película Dramática y Mejor Guión, y los Premios BAFTA del cine inglés como Mejor Película, Mejor Película Británica y Mejor Guión, y fue nominada al Oscar a la Mejor Película.

Oscar Barney Finn
Docente, guionista, productor y director en Cine, Teatro, Televisión y Ópera.
En los años ´60, durante su formación, fue becado por los gobiernos de Francia y Estados Unidos. Fue Director de la carrera de Imagen y Sonido de la Universidad de Buenos Aires. Integró el Consejo Asesor del Instituto de Cine y fue Presidente de la Asociación de Directores de Cine (1990-92 y 1994-96). Participó como jurado de los Festivales de Biarritz y Mar del Plata; fue designado Director Artístico del Festival de Mar del Plata en sus ediciones de 1995 y 1996. En el 2001 recibió el premio a la trayectoria del Fondo Nacional de las Artes.
En el año 2016 con motivo de cumplir 50 años de trayectoria, fue homenajeado con los Premios María Guerrero y el Premio Cóndor de Plata; declarado Personalidad Destacada de la Cultura por la Legislatura de la Ciudad De Buenos Aires y el Museo del Cine organizó un ciclo con sus películas “Oscar Barney Finn: Función Aniversario”.
En teatro realizó la puesta de recordadas obras, entre las que se destacan en los últimos años “Poder absoluto”, “Noches romanas”, “La gata sobre el tejado de zinc caliente”, “El príncipe de Homburg”, la aclamada “El diccionario” (aún en cartel), “Dulce pájaro de juventud” y las recientes tres temporadas de “Juegos de amor y de guerra” . Tras su paso por Chile y EEUU la obra “Poder absoluto” fue galardonada en Nueva York por la crítica especializada con el premio ACE. En 2017 fue declarado Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires.

  

miércoles, 22 de mayo de 2019

Anita o La Tragedia de las partes en el Teatro El Tinglado




(Buenos Aires)

Se realizó hoy la función para prensa e invitados de Anita o La tragedia de las partes, escrita y dirigida por Luis Longhi en el Teatro El tinglado.
El personaje de Ana o Anita como le dicen sus amigos, interpretado por Maia Francia, es una chica que pertenece a una burguesía y tiene sus necesidades materiales cubiertas. Anita  interactúa con los otros personajes en relaciones que llegan hasta el odio y la crueldad. Se sabe que algunas relaciones pueden ser muy dañinas y destructivas. Cada relación que tiene Anita con uno de sus amigos llega al límite.
Pero el espectador no sabe si Anita está fingiendo cada vez que uno de los personajes sale de escena y aparece otro, porque nada es como parece.
Con reminiscencias de la obra de Roberto Arlt, Saverio el cruel, estrenada en 1936 en el Teatro del pueblo, donde Susana, es también una mujer de una clase social acomodada que quiere divertirse con sus amigos  a costa de un humilde vendedor de manteca, Saverio, al que convencen de la locura de Susana y para curarla él debe interpretar a un coronel al que van a guillotinar.
Pero Saverio toma muy en serio el rol encomendado. Tanto en Anita o La tragedia de las partes como en Saverio el cruel, el tema es el poder y el deseo de someter al otro, a costa de lo que sea.
“La historia de Saverio es en realidad la de un pobre infeliz que se descontrola por la fantasía de ser un dictador omnipotente, desde su mísera pieza de pensión, y concluye reconociendo: “ya que soñé con ser semejante a un Hitler, a un Mussolini, comprendo que todas estas escenas sólo pueden engañar a un imbécil”. (1)
Hay una crítica social en las dos obras, ya que el poder adquisitivo y la falta de escrúpulos del personaje de Anita y el de Susana, las decide a hacer víctimas de una mala pasada al personaje elegido sin medir las consecuencias.
Anita es una intelectual además de burguesa que desprecia a los que trabajan por un sueldo y no tienen otras ambiciones - porque tal vez no tienen tiempo para pensar más que en ganarse el sustento  - o no estudian como ella. Trata a los demás como si fueran marionetas.
Tanto la desconfianza y consecuente necesidad de someter a los seres y a los sentimientos a pruebas objetivas es una constante en la temática de Roberto Arlt.
En esta  obra de Luis Longhi, se pone en escena un drama con una temática vigente, donde la música en vivo  de un cuarteto de cuerdas acompaña el trabajo actoral.
Con muy buenas actuaciones de Maia Francia, Pablo Sórensen, Maria Viau, y Sebastián Politino.

Bibliografía:

 (1) Mirta Arlt y Omar Borré, Para leer a Roberto Arlt, Torres Agüero editor, Buenos Aires, 1984


“Anita o La tragedia de las partes” es una historia de amor que termina mal o quizá termina bien, esto varía según quién saque la conclusión final. Tres amigos manipulando hasta límites insospechados un destino evitable. La mente perversa de una chica de la high society, criada en la abundancia, con su vida material resuelta, que vive en un mundo paralelo al de la gente común. Anita manipula, Anita engaña, Anita pervierte el orden establecido. 
Teatro: El Tinglado – Mario Bravo 948 – Tel. 011 4863-1188
Funciones: sábados a las  18

Ficha técnica
Elenco: Maia Francia, Pablo Sórensen, Maria Viau, Sebastián Politino
Autor y Dirección: Luis Longhi
Músicos en vivo: Nicolas Muñoz, Esteban Fioroni, Valter Izzo y Luz Merlo
Dirección Musical y Música Original: Juan Ignacio Lopez  
Asistencia de dirección y producción ejecutiva: Dana Taicher
Producción general: BACS PRODUCCIONES 
Prensa: TEHAGOLAPRENSA

El arte es verdad pero también es engaño. El teatro es convención pero también es una trampa en la que cada una de las partes, el que lo genera y el que lo recibe, aceptan y establecen una serie de engaños normativos. Ya desde lo dramatúrgico “Anita o La tragedia de las partes” exacerba los preceptos antes señalados hasta el punto de prever que su contemplación escénica resulte profundamente perturbadora. Y esta idea tan claramente expresada desde lo textual será el motor que desgrane teatral, plástica y musicalmente nuestro espectáculo. Por eso, más allá de los artificios preestablecidos, nuestro mecanismo estará tan pendiente de la verdad escénica, como de los engaños a los que vamos a someter al espectador. El espectador es la parte del engranaje fundamental del hecho teatral, sin espectador no hay obra, sin predisposición del espectador no hay intercomunicación, no hay ida y vuelta,  tampoco si desde el escenario no se le proponen gestos teatrales que capten su atención. Nosotros vamos a penetrar la mente y el corazón del espectador antes de que se siente en su butaca, por eso la música vendrá (ejecutada en vivo por un Cuarteto de cuerdas) desde antes que se dé sala. Vamos a inundar al espectador de sentido teatral, musical y plástico. Lo vamos a avasallar de sentidos. Y además vamos a lograr que se excite sexualmente sin desnudos, sin besos, sin abrazos. Lo sexual va a estar sin estar. Vamos a engañar al espectador. Vamos a confundirlo. Vamos a manipularlo. Lo vamos a llenar de música hipnótica, bella, sensual, dramática, sugestiva. Pero además vamos a invadirlo visualmente, plásticamente. Esta obra va a ser un cuadro en movimiento. Un cuadro con música. Un cuadro con música, alma y vida. La mente de Anita marca el rumbo. De la cabeza de Anita salen ideas perversas pero también música, será la música la que marque el latido de esta obra.
El punto de vista que en principio se establece no será tal al finalizar el espectáculo. Será nuestra vil intención que todo ángulo de acción y de comprensión de lo manifestado evolucione vertiginosamente hacia caminos insospechados. Casi sin advertirlo el espectador quedará encerrado en las mismas dudas y paradojas que el personaje al que se le tiende una trampa inaudita e inesperada. Lo teatral quedará atrapado dentro de lo teatral. La crudeza e inteligencia del personaje central es el nudo a desentrañar para intentar llegar a buen puerto, para lograr que el espectador se sorprenda tanto como el personaje engañado. El arte dentro del arte. El teatro dentro del teatro. Lo plástico, desde lo no figurativo y abstracto de la pintura, también adentro de la misma bolsa. Y ni que decir de la música. Estructuraremos nuestro dispositivo escénico según el suceder de un Cuarteto de cuerdas compuesto para la ocasión y ejecutado en vivo. El espíritu de cada uno de sus cuatro movimientos es exactamente el criterio con el que avanza dramáticamente nuestro espectáculo estableciendo un orden (y desorden sonoro) desde dos ángulos muy claramente prediseñados y expuestos para que el espectador (nuestro objeto de engaño) entienda sin lugar a dudas los códigos de la generación de ese orden temporal y lúdico. Un tocadiscos como gesto hiperrealista de lo musical y la mente perversa de Anita como gesto simbólico de la misma cosa. Es decir, las artes plásticas, desde las formas de ese loft cuasi oligárquico repleto de arte abstracto; lo musical, con el cuarteto de cuerdas (real) en el mundo imaginario de Anita, y lo teatral, que surge de esta rara alquimia en movimiento. El dolor que padece Anita, que genera Anita, tendrá la belleza y el dolor que sólo son capaces de trascender a través del arte. Del arte dentro del arte.