viernes, 22 de septiembre de 2023

Largo viaje de un día hacia la noche, de Eugene O´Neill se estrenó en el Teatro San Martín






(Buenos Aires)                                                         

Eugene Gladstone O´Neill (1888-1953) nació en Nueva York, hijo de un actor romántico que logró cierta notoriedad.

De linaje irlandés, fue educado en pensionados católicos de diversas ciudades y finalmente, en Princeton. Su vida fue azarosa y contradictoria. Buscador de oro en Honduras, marinero en barcos norteamericanos y noruegos, vagabundo del bajo de Buenos Aires, obrero en Berisso, actor y periodista, fue asimismo asiduo lector de los trágicos griegos, de Ibsen y de Strindber. Obtuvo cuatro veces el premio Pulitzer y en 1936 el Nobel. Se casó tres veces y su hija Oona fue la mujer de Chaplin.

No menos heterogénea que su vida es su obra, que consta de más de treinta piezas de teatro y una autobiografía. Pasa del realismo al expresionismo y abunda en curiosos experimentos cuya audacia suele justificarse por el éxito. El atormentado espíritu del autor se refleja en su obra, que siempre excluye el happy ending, el final feliz.

El drama de una familia, cada uno con sus dramas individuales se presenta en escena. La luz se va modificando a medida que transcurre el día. El hilo principal de la obra es que Mary, la madre de dos hijos varones,casada con James Tyrone, un actor mediocre que ha obtenido éxito y ganado dinero con una obra y se ha pasado su vida haciendo giras sin poder formar un verdadero hogar, recurre a las drogas para amortiguar sus dolores.

A lo largo de un día, los miembros de la familia intentarán evitar que la mujer vuelva a la adicción. La mujer, que tenía vocación de ser monja o concertista de piano y canceló sus expectativas para seguir al marido en sus giras, no consigue ser feliz, ni tener amigos, ni considera que la casa donde viven sea un hogar. El hogar perdido, la casa del padre, se plantea como único lugar, en el pasado, para ser feliz.

El hombre y padre de familia, un actor mediocre, se lamenta de haber obtenido éxito con una obra que lo frustró como actor, a pesar de haber ganado mucho dinero.

Los hijos, uno, Jamie, actor frustrado, impulsado por el padre a ser actor,  ya que considera que el ambiente de teatro es el único ámbito donde tiene influencias, adicto al alcohol.

El otro hijo, Edmund, con vocación de poeta, está gravemente enfermo, y por la época en que transcurre la obra no tiene expectativas de curarse.  

La escenografía corresponde a una casa burguesa, y a una familia acomodada. Sin embargo, la tacañería del padre llega a algunos extremos.

Ninguno de los personajes parece poder influir en la vida del otro, hay reproches, lamentos, odios que se expresan, envidia, frustración. También hay afecto. La luz de un personaje puede apagar la luz del otro.

O´Neill renovó la técnica dramática del siglo pasado.

Largo viaje de un día hacia la noche, muestra una sociedad con cierto éxito económico, que incluye opresión de la mujer, opresión de los hijos, frustración de las vocaciones, y en definitiva, la búsqueda de una felicidad individual que nunca llega.

Excelentes actuaciones de todo el elenco integrado por Arturo Puig, Selva Alemán, Lautaro Delgado Tymruk, Diego Gentile y Julia Gárriz. También es  muy buena dirección de Luciano Suardi.

Bibliografía:

Jorge Luis Borges, Introducción a la literatura norteamericana, Editorial Emecé

 

 


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